Conéctate con tu PROPOSITO

He pensado en estos días a raíz de la serie de Netflix “Si no te hubiese conocido” donde el protagonista después de la tragedia familiar, le es dado conocer a una científica que le ofrece explorar los múltiples universos que se pueden abrir a partir de tomar otras decisiones diferentes a las que se tomaron, en momento claves de la vida del sujeto. Estudiar qué carrera, casarse con quien, tener -o no- hijos, viajar, etc.

Sin embargo en todos los universos “parecería” que una misma escena es la se repite. Como un programa informático que esta codificado, esa escena y no otra resulta en un patrón repetitivo que vuelve una y otra vez al mismo desenlace.

La escena es que siempre hay una tragedia donde un auto esta implicado. A veces el protagonista pierde a su familia (quedándose solo), a veces se muere el (dejando sola a su familia), a veces mueren sus padres (quedándose solo con su familia nuclear) y a veces muere él y sus hijos (dejando sola a su esposa). ¿Qué se repite? La MUERTE TRAUMATICA, producto de un accidente de auto. Una tragedia que los deja “separados” a los protagonistas de esta historia.

Reflexione sobre ello! Parecería que la tragedia es lo que se repite y es verdad… sin embargo, no es solo eso!! En este plano de distorsión como seres encarnados que venimos a transitar una experiencia humana, esto que se repite es lo más nos duele; por eso analizamos nuestra vida contemporánea y nuestro árbol genealógico buscando que conflicto o trauma puede haber generado un dolor intenso, que en nuestra actualidad se representa como una memoria abierta de dolor.

Ahora bien, ¿y si esa tragedia no se repite como patrón aislado, sino persiguiendo un Propósito?. Siguiendo la metáfora de la serie, en ningún universo posible, ellos dos, amándose profundamente pueden terminar sus vidas juntos, de viejitos, viendo crecer a sus hijos, teniendo nietos y rodeados de sus biznietos.

Entonces, como eso es lo NO posible y es el PROPOSITO que se viene a transitar, la tragedia familiar repetida en múltiples formas, es el modo en que se materializa lo que debe pasar: No deben terminar sus vidas juntos.

Pienso que allí hubo algo que se me develo! Conocemos la frase “EL PROPOSITO ES ANTERIOR A NUESTRA EXISTENCIA”; sin embargo hasta verlo plasmado en este serie no podía develarlo en toda su completud.

El universo que se despliega ante nosotros de múltiples posibilidades (universo cuántico), en el plano encarnado lleva una orden: No pueden estar juntos y llegar a viejos. De modo que el fiel inconsciente biológico, resuelve esa trama de un modo particular, repetida muchas veces en múltiples escenarios posibles, siguiendo una misma orden. No importa si tienen hijos, si son exitosos, si consiguen sus metas, o son pobres y tristes.

El Propósito es uno y como orden es obedecida siendo anterior a todas las experiencias que vamos a transitar en nuestra existencia. Mientras vamos viviendo nuestra vida, corriendo del trabajo a casa y atendiendo nuestra cotidianidad, estamos absortos de ese propósito que en algún recodo, va a hallarnos. Como dice el Tango Siempre se vuelve a Buenos Aires, “Nadie escapa al fatalismo de su propio ser”.

Lejos de ser una mala noticia, siento que es bastante optimista! Gandhi hubiera liberado la India siendo abogado o no, Cristo, Buda, la Madre Teresa y todo cuanto nos imaginemos, al final de camino, hubieran hecho lo mismo como resultado final de sus vidas, porque ese era su PROPOSITO.

Y – cada uno de nosotros- en cada decisión que hemos tomado, de modo inconsciente hemos estado respondiendo a un propósito mayor. La diferencia con esas mentes preclaras que he mencionado, es que advirtieron que sea lo que sea lo que alrededor de ellos ocurra, debían seguir ese plan por el cual vinieron a este plano encarnado.

No importaba la decisión microcosmica tomada, casarse o no, estar presos o no, tener hijos o no; de todos modos recordaron que debían hacer, salieron del conflicto aparentemente repetitivo – y digo aparentemente con toda intencionalidad- y se conectaron con su Propósito.

Por ello si pasaron 30 años en la cárcel como Mandela y después fue Presidente de Sudáfrica, o murieron asesinados como Gandhi o Cristo por sus ideas, o dedicaron su vida a salvar la vida de otros como Favaloro y se suicida al final del camino, ese final fatal – que luego puede repetirse en la historia de su clan- como una “CUENTA PENDIENTE” solo es APARENTE. Sin embargo pensamos que esa muerta trágica, esa vida escasa, esa catástrofe que se lleva vidas, esos muertos en guerra y los niños que no nacieron, es lo que debe resolverse, porque el inconsciente repite como orden lo más denso que sucedió, pero hay una orden superior. Una misión que fue la que fue. No había otra.

Y no hay otra en tu propia vida, solo la que está ante vos, aunque aún no se la advierta. Todos los caminos y senderos que tomaste, incluso si hubieran sido otros, llegarías al mismo final. No hay cuentas pendientes, deudas que repertir, vidas cobradas, proyectos sin nacer, solo es una ilusión.

Cuando hay enlace al Propósito y se recuerda y advierte que todo lo que pasó es lo UNICO que podía pasar. Porque sin importar cuantos universos camines para tomar otras decisiones en los momentos en que los caminos se bifurcan, Nada se hubiera podía evitar, tal como lo muestra la Serie en esta la tragedia familiar que se repite. Ni el soldado podría no haber sido muerto, o el hijo, o la separación, el abandono, el suicidio o la vida junto a alguien. Todas las vidas honran un Propósito superior más allá de los conflictos que aparentemente deben repetir. Solo hay que pararse para observar y recordar.

Si la conexión a ese Propósito se realiza hoy, sin reclamos, sin reproches a que hubiese pasado si… sin pensar en las cuentas pendientes, cuantas deudas afectivas (y debo agregar económicas) quedarían hoy saldadas!

Nuestro Propósito puja por mostrarse para que nuestra existencia cobre un nuevo significado!


by Lic. Nilda Avellaneda




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